jueves, agosto 11, 2005

El compañero del paciente..

Recien se había levantado y había empezado a perder el habla, por un momento pensó que había sido debido a la falta de uso de sus cuerdas vocales, descartó la idea en cuanto su aliento no regresaba, lloraba a sonidos casi mudos su impotencia vocal.

Pensó en llamar al Superior y rendirle pleitesía, pensó en llamar a alguien de confianza, pero su orgullo se lo impedía, sospechó de su orgullo... acaso sería el siguiente en traicionarlo?

Acaso era posible que su orgullo pudiera reclamar personalidad propia y hacerlo caer, como mucha otra gente lo había hecho tiempo atrás?

El aire se volvió frío y lo envolvió, lo quiso tragar con un hocico infernal, con ojos brillantes y con una risa en un tono desconocido para el paciente.

“Vete de aquí, antes de que tu alma empiece a perder color” – se oyó con un tono de odio lastimoso.

El calor regresó a su cuerpo y no volvió a escuchar aquella voz, trataría de obedecer, siempre y cuando supiera el origen de ese susurro de odio.

Aquella voz le traía a la mente el color morado, pero no supo porqué.